Por qué ocurren las malas traducciones árabe-español (y cómo evitarlas)
Las malas traducciones no suelen deberse únicamente al desconocimiento del idioma, sino a una combinación compleja de factores culturales, lingüísticos y contextuales. En el par árabe-español, las diferencias estructurales entre ambos idiomas complican aún más el proceso. Un diccionario nunca es suficiente para captar matices culturales, registros sociales y usos idiomáticos; por eso, confiar exclusivamente en equivalencias palabra por palabra conduce inevitablemente a errores que pueden distorsionar el mensaje o incluso alterar su intención original. Un problema habitual en la traducción entre español y árabe no son los falsos amigos clásicos, sino los falsos equivalentes . Son términos que parecen tener un equivalente directo, pero cuyo uso real cambia según el contexto administrativo, social o cultural. Esto ocurre especialmente cuando una palabra tiene varios significados posibles y el español obliga a elegir solo uno. Un ejemplo es “ مَشْرُوع ”, que puede significar “proye...