La niña que quería arreglar el mundo creó NARLIA
Ya con ocho o nueve años me preocupaba la injusticia que veía en el mundo, desde el punto de vista de esa niña, no tenía sentido que niños murieran de hambre en un mundo tan lleno de recursos, o que años de guerras destrozasen las vidas de miles de personas por un pedazo de tierra o más riqueza. Soñaba con un mundo en paz en el que todos nos apoyábamos y formábamos una gran familia. Lo que más me gusta de mí misma hoy es que a pesar del paso de los años y las muchas desilusiones y golpes de vida, después de descubrir cuán cruel puede llegar a ser el ser humano y lo fácil que es caer en el cinismo o la desesperanza, sigo creyendo que es posible hacer las cosas mejor. Quizás ya no lo veo con la ingenuidad de mis ocho años, pero sí creo que pequeñas acciones acumuladas pueden hacer un gran cambio. Nací en España, en los ochenta, en una familia mixta, árabe- española, y pronto los deseos de mi padre de volver a su tierra nos llevaron a Siria. En esos primeros años de mi vida ya aprendí...





