Errores de traducción en ONG: cómo afectan al trabajo social árabe–español
Uno de los problemas más habituales es la traducción
literal de conceptos sensibles, sobre todo en los ámbitos de vivienda,
recursos sociales e identidad. Hay términos que en árabe abarcan más de un
significado y que, si se trasladan al español sin tener en cuenta el contexto,
pueden sonar más rígidos o restrictivos de lo que realmente son.
Un caso claro es «سكن»: puede significar «vivienda» cuando se refiere a un hogar
estable, pero también «alojamiento», cuya forma concreta puede variar
muchísimo, desde una solución urgente hasta una opción transitoria o de media
duración. Si siempre se traduce como «vivienda», las personas usuarias pueden
creer que accederán a un piso estable cuando, en realidad, el servicio español
puede ser temporal o condicionado.
Algo similar ocurre con «مركز إيواء». La traducción
automática suele devolver «centro de acogida», pero su significado real en
árabe depende del país y del contexto institucional. En algunos lugares, «مركز إيواء» describe un
alojamiento temporal básico; en otros, un espacio de cobijo puntual que no
necesariamente está vinculado a emergencias. Si no se matiza, la persona
usuaria puede interpretar que se trata de un recurso estable o comunitario. Por
ello, es preferible recurrir a expresiones funcionales como «alojamiento
temporal», «espacio de acogida» o «centro de alojamiento protegido», según el
recurso concreto.
Otro ejemplo frecuente es «إخلاء السكن», que se traduce de
forma apresurada como «desalojo». En árabe, sin embargo, esta expresión suele
referirse simplemente al «fin de la estancia», «abandono del alojamiento» o
«salida del alojamiento», alternativas que resultan más respetuosas y menos alarmantes.
Los errores también aparecen al traducir del español al
árabe. Expresiones muy comunes en informes, como «caso difícil», pueden
transformarse en «حالة
صعبة», que en árabe transmite la idea de que la persona es un
problema, no su situación. Por eso, es más adecuado decir «وضع معقّد» o «ظرف صعب», que desplazan la
dificultad al contexto y no a la persona. Lo mismo sucede con «piso de
acogida»: traducirlo como «شقة
استقبال» resulta confuso. Según el recurso concreto, traducciones como
«مسكن إيواء مؤقت»
o «شقة إيواء» describen mejor la
función del servicio.
Las traducciones generadas por IA y las plantillas
automáticas aportan otra capa de dificultad. Es frecuente que términos
técnicos propios del trabajo social aparezcan vertidos de manera literal, sin
considerar cómo se interpretan realmente en árabe. Por ejemplo, «seguimiento
individualizado» suele aparecer como «متابعة فردية». Aunque no es
incorrecto, muchas personas lo interpretan como un control rígido, cuando en el
contexto español el seguimiento tiene un enfoque de acompañamiento. Es más
adecuado hablar de «تتبع خطة
الدعم» (seguimiento del plan de apoyo) o «تتبع المسار الشخصي» (seguimiento del
proceso personal), que comunican un acompañamiento respetuoso y centrado en la
persona.
Algo parecido ocurre con «empoderamiento», traducido a
menudo como «تقوية»
de forma muy literal. En trabajo social, donde se busca fortalecer capacidades
y fomentar la participación activa, «تمكين» resulta mucho más fiel al sentido del
concepto en español.
La falta de coherencia terminológica dentro de las
organizaciones también provoca confusión. Cuando no existe un glosario común,
términos como «مرافقة»
aparecen unas veces como «acompañamiento», otras como «asistencia» o
«seguimiento». La opción más clara suele ser «acompañamiento», dejando
«seguimiento» para «تتبع»
y «asistencia» para «دعم»
o «مساعدة». De igual manera, «ملف» se traduce a menudo
como «archivo», pero en el ámbito social español se refiere inequívocamente al
«expediente». Y «مستفيد/ة»,
aunque en árabe sea neutro, puede sonar asistencialista en español; por eso,
«persona usuaria» o «persona beneficiaria» suelen funcionar mejor dependiendo
del enfoque de la organización.
En muchos casos, los malentendidos no surgen únicamente de
la traducción escrita, sino también en la comunicación oral con intérpretes
(interpretación de enlace). Uno de los errores más habituales es pensar que
la simple presencia de un intérprete garantiza automáticamente una comunicación
precisa. Para que la interpretación sea realmente fiel, el personal profesional
debe ajustar su forma de hablar: evitar explicaciones demasiado largas, reducir
tecnicismos y dividir la información en fragmentos claros y manejables. Cuando
las frases son extensas o muy densas, la persona intérprete puede verse
obligada a condensar o reorganizar ideas, y esto puede provocar pérdidas
involuntarias de información incluso cuando toma notas. Y en ámbitos tan
delicados como derechos, obligaciones, plazos o criterios de acceso, una
omisión puede marcar una diferencia importante para la persona usuaria.
Otro error frecuente es no facilitar a la persona intérprete
información previa sobre el objetivo de la reunión, el tipo de servicio o el
tono adecuado. Sin un mínimo de contexto, la interpretación puede volverse
rígida, ambigua o incompleta.
Además, algunos conceptos españoles pueden tener
interpretaciones distintas en árabe según el país de origen de la persona
usuaria. Por esa razón, expresiones como «tienes derecho a…» o «debes cumplir
con…» deben explicarse con claridad. A veces es necesario comprobar durante la
misma sesión que la persona ha comprendido realmente lo que se está
comunicando, especialmente si el mensaje afecta a su acceso a recursos o su
proceso administrativo.
Cuando el equipo profesional y la persona intérprete
trabajan con coordinación, claridad, respeto por los roles y mensajes breves y
pausados, la comunicación mejora de forma notable. La intervención se vuelve
más accesible, transparente y coherente, y las personas usuarias pueden
comprender mejor su situación y tomar decisiones informadas sobre su propio
proceso.
Si tu ONG necesita apoyo lingüístico especializado o una
revisión terminológica árabe-español, estaré encantada de colaborar contigo
para mejorar la claridad y la eficacia de vuestra comunicación. Publico nuevos
artículos cada semana dentro de esta serie de diez artículos, así que te invito
a seguirme y suscribirte para no perderte las próximas entregas.

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